jueves 5 de noviembre de 2009

En desagravio de Alí Primera

Manifiesto en desagravio a la canción y a Alí Primera

En el comunicado público se manifiesta solidaridad con los cultores y las cultoras nacionales quienes fueron invisibilizados en el llamado “Concierto por el pueblo”, en homenaje al natalicio de Alí Primera, realizado el pasado 31 de octubre en La Carlota

Especial Prensa FIPP/05 de noviembre de 2009. Un comunicado público, lleno de amor, de compromiso, de reflexión y de cuestionamiento a la falta de políticas culturales coherentes con el pensamiento emancipador, es sucrito por cientos de cantores, cultores de la palabra y de la poesía, comunicadores, luchadores, movimientos populares, educadores y profesionales de diferentes oficios y áreas, de todo el país.

El documento, que circula por la red, para que sea suscrito libremente por quienes están de acuerdo con sus planteamientos, contiene los nombres de reconocidos luchadores y luchadoras del país, quienes alzaron su voz con el fin de refrendar su solidaridad para con el pueblo y manifestar el desagravio a la canción y al Cantor del Pueblo Alí Primera.

El comunicado abre una nueva oportunidad para el debate acerca de temas que competen a todo el país; es una brecha para la reflexión sobre banalización frivolización con la que se tratan los íconos y referencias que están en el imaginario colectivo de la Revolución.

A continuación en texto completo del manifiesto.

Cuando el Pueblo nombra a Alí Primera

“…Porque para ser artista, hay que ser sensible, pero si no va uno buscando ubicación de respeto a lo que uno ha hecho, a lo que uno está haciendo, no para hacer historia y para quedar en estatuas, que al fin y al cabo a las estatuas las cagan las palomas…”

Alí Primera

Los movimientos populares, los cantores, comunicadores, los creadores del pueblo, en fin, los trabajadores culturales, siembra regada por la canción de Ali Primera en todos los caminos de la patria, alzamos la voz y convocamos al pueblo venezolano a solidarizarnos y manifestar el desagravio a la canción y al Cantor del Pueblo; a su legado, a su palabra de combate, a su convocatoria de una Patria nueva y socialista, donde la cultura popular, la ecología, la ternura, el antiimperialismo, el pensamiento crítico trasformador del ser humano y su realidad sean los principales valores que animen las luchas y los encuentros colectivos en su nombre, con su pueblo, por la canción que tanto amó y respetó con hidalguía, la misma que hoy el pueblo carga en los ojos y en las manos buscando la alborada que le jurara flores rojas puño en alto.

Reivindicamos con él, los pasos y las voces de compañeras y compañeros que incluso, antes de Alí Primera, asumieron el canto como un proyecto colectivo que ha germinado y florecido ahora en un puñado de mujeres y hombres que continúan con la canción como un brazo necesario para la transformación del nuevo ser socialista.

Por lo anteriormente expuesto, no nos queda opción alguna que cuestionar públicamente el contexto en el cual se llevó el homenaje a Alí, en el evento denominado “Canto por el Pueblo”, el cual estuvo cargado de un lenguaje degradante, en desmedro, irrespeto y discriminación de compatriotas comprometidos con la canción, que participaron en el evento. Rechazamos la invisibilización y cancelación a que fueron sometidos diferentes colectivos, que por sus numerosos esfuerzos, hubiesen generado un impacto positivo y trasformador a nivel nacional.

"Por supuesto, esa tarea principal en la organización radica en los grupos culturales de las diferentes regiones donde se realiza el canto. El resultado ha sido maravilloso, porque no es nada más que escuchar una canción y hacer una cultura de espectáculos, sino que la gente quede con la noción de que es posible realizar una tarea cultural más allá de la dirección política, de la directriz partidista”.

Ali Primera

Este llamado es a la construcción de políticas culturales coherentes con la búsqueda de la dignidad de los pueblos y su futuro, por la necesaria y urgente unidad de todos en esta tarea. La canción latinoamericana, hija de todas las luchas de siglos y combates, exige, ubicación y reconocimiento por lo que el canto mismo representa.

Porque Cuando el pueblo nombra la Canción, lo hace unido siempre a la memoria de los caídos en el camino de la revolución, de los cultores que resisten con su tradición oral las embestidas de los medios alienantes, lo hace a la memoria de Cesar Rengifo, Don Pío Alvarado, Luis Mariano Rivera, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Alberto Lovera, Argimiro Gabaldón, junto a los sin nombres ni afiches, de los seres humanos que nos siguen siendo insignes y necesarios, junto a las luchas de los pueblos indígenas que están en resistencia, de los pescadores, de los campesinos asesinados a manos del sicariato, de los movimientos populares silenciados por la burguesía mediática, de la Haití negra que espera por nosotros, del pueblo Palestino, de Irak, de Afganistán, de Honduras y de todos los pueblos que luchan, en fin....en los que nunca están cuando son los que deben estar, en la inquieta escuela de la Patria “extramoderna” que aun espera, a los 68 años del natalicio del siemprevivo Alí Primera, que la ayuden a parir pa’ que se ponga BONITA….

Dejamos claro que nuestro objetivo es alzar la voz en defensa de la canción por la vida, la canción Revolucionaria, honrar la canción de aquellos que nos han traído hasta aquí, quienes como el Padre Cantor Alí Primera representan la raíz cultural más importante de la Revolución, la principal raíz contemporánea del pueblo bolivariano que hoy construye una Patria Socialista, en paz y en democracia, capaz de reivindicar las nuevas voces y movimientos que han surgido; de analizar y debatir críticamente; de aportar con humildad en la orientación ideológica de esta Revolución Bolivariana que es responsabilidad de todos.

En conmemoración de su grito de libertad, su canto por la vida, los diferentes colectivos, unidos a los anónimos, los niños, las niñas, los abuelos y abuelas, los que esperan la alborada acompañados por su canto, celebran en la calle, no sólo el nacimiento de su cantor “como un cumpleaños más”, sino el nacimiento de la rebeldía cantora llamada Alí Primera, de la dignidad del Pueblo Revolucionario y Bolivariano de Venezuela, de la verdad militante, de la coherencia amanecida con cantos de gallos y luneritos, entre golpes de escardilla sobre una tierra seca.

Así es siempre, Cuando el pueblo nombra a Alí Primera

RESPALDAMOS CON NUESTRAS FIRMAS ESTE COMUNICADO:

Gloria Martín (Cantora)

Lilia Vera (Cantora)

Los Guaraguao (Cantores)

El Grupo Ahora (Cantores)

Grupo Carota, Ñema y Tajá

Adelis Freites (Carota, Ñema y Tajá)

Iván Pérez Rossi (Cantor)

La Chiche Manaure (Cantora)

José Montecano (Cantor)

Gregorio “Goyito” Yépez (Cantor)

Carlos Ruiz (Cantor)

Orangel Lugo(Cantor)

Tilo Clara (Cantor)

Evio Di’Marzo (Cantor)

Hanoi (Cantora)

Héctor Hidalgo Quero (Cantor)

Pilar Luengo (Cantora)

Agua Salá (Cantautor)

Alejandrina Reyes(Cantora)

Carlos Charango (Cantor)

Toña León (Cantora)

Andrés Ivanchenco (Cantor)

La Tribu del Güiro Rojo (Cantores)

Yolanda Delgado (Cantora/ Periodista)

Darvin Romero Montiel (Trovador/Periodista)

Grupo Texere

María Dolores Delgado (Cantora/ Periodista)

Gustavo Colina (Cantor)

Israél Colina (Cantor)

Handel –Pinky- Mendoza (Cantor)

Centauro Baco Saher (Cantor)

Alí Costas Manaure (Cantor)

Juan – El Profeta/Mariño (Cantor)

Antonio Machuca (Actor)

Domingo Sabino (Cantor)

Solimar Cadenas (Cantora)

Armando Núñez (El folclorista)

Alí Alejandro Primera (Cantor)

Hendry Figueroa (Cantor)

Amaranta Pérez (Cantora)

José Alejandro Paredes (Cantor)

José Alejandro Delgado (Cantautor)

Marta Doudiers (Cantora)

Daysi Gutiérrez (Cantora)

Bolivia Guevara (Cantora)

Freddy Argimiro Gutiérrez (Compositor)

Evy Ferrer (Poeta, Cantor)

Diana Acosta (Cantora, Periodista)

Alianza Bolivariana para la Democracia Alternativa

Maryluz Guillén (Defensora Derechos Humanos)

Jesús Mujica Rojas (Ceramonauta)

Ileana Ruiz de Mujica (Andamiera)

Omar E Orozco (Coreógrafo)

Ildefonso Finol (Cultor Popular)

Miguel Regalado (Músico)

(Poeta)

Ninoska Lazo (Planificador Cultural)

Antonio Aldazoro (Periodista)

Gromanski Lameda (Cantautor)

Ángel Sarmiento (Cantor)

Henys Peña (Vocero Cultural)

Tibisay Zamora (Actriz)

Miguel Ordóñez (poeta y cantor)

Marco Molina (Cantor)

Mateo Manaure (Artista, pintor)

Andrés Castillo (Escritor)

Hindu Anderi (Poeta/ periodista)

Grissel Marroquí (Periodista)

Zobeyda (La Muñequera)

Lil Rodríguez (Periodista)

Rocío Navarro (Poeta)

Ely Briceño (Poeta)

Vidal Márquez (Poeta)

Omar Cruz (Caricaturista)

Tatiana Gabaldón (Escritora)

Sandra Zapata (Escritora)

Agustín Calzadilla (Abogado, defensor de los derechos humanos)

Eduardo López (el poeta del morralito)

Daisy Gutiérrez (Cantora)

Franklin Reyes (Músico)

Rafaél “El Negro”Rodríguez (Gaitero)

Grupo Bachaco (Cantores)

Diego Silva (Compositor/Investigador)

Luis Miguel Badaraco (Cantor)

Ely Padilla (Cantor)

Ignacio Hidalgo (Abogado)

Comité Alí Primera UCV

Arlenys Espinal (Profesora CEPAP/U.S.R.)

Armando Carrieri (Prof. Universitario)

Ramón Soto Urdaneta (Locutor/ productor)

Evaristo Pérez ( Investigador cultural)

Uncas Montilla ( Diseñador dibujante)

Ana María Reyes (Antropóloga)

Colectivo Rompe Cadenas

Colectivo Agua e´Lluvia

Nicolasito (Papagallero)

Carlos Ricardo Cisterna (Locutor)

Colectivo Frapom

Daniel Peralta (Periodista)

Orlando Villalobos ( periodista)

Tibisay Maldonado Lira (Animadora Cultural)

Nancy De Miranda (Animadora Cultural)

José Gregorio Carrasquel

Yudith Pellegrín (Artesana)

Freddy Velásquez Serrano

Daniela Gil (Bailadora)

Maximiliano Alayón (Bailador)

Simón Petit (Poeta)

Aurita Urribarri (Cantora)

Dania Sánchez

Ramón E. Ramírez

Harim Rodríguez D´Santiago (Periodista)

Luis Alfredo Paz

Teodoro Meléndez (Pelufa)

Comarca Latina (Cooperativa de acción cultural)

Martín Guédez (Educador)

Jorge Ovalle (Vulcano/Bachiller)

Miguel Eduardo Orozco Rivas

(Cuatrista)

Elizabeth Navarro (Ana Karina Rote)

Foro Itinerante de Participación Popular

Colectivo Cantapueblos

Colectivo Cultural "Agua 'e Lluvia"

Fundación Argimiro Gabaldón

La Trova del Río

Sierra Maestra Cantata Insurgente

Colectivo Jesús Gordo Páez

Colectivo Guachirongo

Ensamble Agridulce

Pedro J. Morillo M.

Vocero Nacional

Colectivo Popular Socialista

“Argimiro Gabaldón” (Zulia)

Colectivo La Mancha

Colectivo Bolivariano de Combate Mediático

Colectivo La Liga

Colectivo Juvenil “Los Cara Sucia”

Colectivo Cultural “Macondo”

Radio Comunitaria La Voz de Guaicaipuro

Radio Comuntaria Yoraco

Radio Comunitaria de Carrizal

Jesús Mijares (Cantor)

Carmen Julia Rondón (Cantora)

Rafael Valera Sánchez (Músico/Trabajador Cultural)

Negro Chirinos (Cantor)

Rafa Gómez (Trovador)

Daniel Gil (Músico)

Siboney (Poetiza)

Neybis Bracho (Poeta)

Oscar Lista (Folclorista)

Leonel Ruiz (Músico)

Kelly Pacheco (Poetiza)

Oscar Rodríguez

Alberto Aranguibel (Analista)

Pedro Arias (Luchador popular)

Alirio y Aleida Riera

Esteban Ramírez (Filósofo)

Ruth Rodríguez

Isbemar Jiménez (Periodista)

Nahirda Itriago (Educadora)

Tamara Lías (Artesana)

Oswaldo López (El Nuevo Círculo)

Grupo Khanvahue

Mario Fernández (Poeta/compositor)

Luis Cipriano Rodríguez (Profesor UCV)

Ramiro Ruiz Primera (Pro. Universitario)

Luis Centeno (Abogado)

Raúl Primera (Vocero Colectivo Alí Primera)

Denys Ruiz (Administrador Web)

Heberto León (Fotoreportero)

Bestalia Ibarra (Cantora)

Daniel Liendo (Periodista)

Andrés Mendoza (Periodista Comunitario)

Edgar Mejias (Promotor Social)

Gino González (Cantor)

David Carpio (Compositor)

Julio Vivas (Educador)

Zaira Benítez (Animadora Cultural)

Omar Rangel (Estudiante UBV)

Luis Millán Arteaga (Prof. UBV)

Karen Silva

Grupo la gente

Grupo pueblo

Ilbania García

Infante Pérez

Juan Luis Mariño

Miguel Ángel Rojas

Baleryns López

Mharyha Morales

Rander Rodríguez

Aura Marina R. Petit

Nagyka Montilla

María F. Romero

Elizabeth Suárez

Alejandra Fariñas Y.

Gabriel González

Arquímedes Blanco

Michael Benavides (Poeta y estudiante de filosofía de Luz)

Carlos Angulo (Poeta)

Mónica González

Evelia Ochoa (animadora cultural)

Mario Neri (animador cultural)

Grupo Iven (Cantores)

Grupo Concha de Ajo (Folcloristas)

Richard Ezequiel Peñalver (Comunicador)

Gabriela Granado (cantora)

Andrea Quiñones Rubio (actriz)

Igor Collazos (Arquitecto)

Amilcar Briceño (Cantautor)

Lusbi Portillo (Luchador Social – Docente Luz)

Ángel Sarmiento (Cantor)

Blas Perozo Naveda (Escritor / Periodista)

Alejandro Urbano Acosta (Ingeniero)

Hancer González (Lic. en Historia)

Marlyn Cavaniel (Periodista)

Edgar Gutiérrez (Luchador Social)

Juan Francisco Rojas Penso (Economista)

María Peña

Marina Marcano (Analista de Comunicaciones PDVSA Petroperijá)

Eleazar Jiménez (Vocero CLP/Guaicaipuro)

Movimiento Cultural “Los Excluidos de Siempre”

Orlando Acosta (Educador)

Fulvia Padrino (Cantora)

Beatriz Padrón (Compositora)

Siguen las firmas

miércoles 4 de noviembre de 2009

"El socialismo tendrá que adoptar medidas preventivas contra la televisión

Entrevista al escritor Santiago Alba Rico

(Veruscka Cavallaro)


1. ¿Por qué le das tanta importancia a la mirada?

En general, cuando analizamos una relación de dominio, prestamos atención a las armas, a las instituciones y al lenguaje, olvidando que todas las jerarquías se deciden también, y se refuerzan, al nivel de la mirada. Toda relación de poder es una relación visual. En términos cotidianos basta pensar en las aduanas, las consultas médicas o las entrevistas de trabajo (por no hablar de las salas de tortura), donde son los flujos unilaterales de la mirada los que confirman una desigualdad radical. Salvo los enamorados, que tienen el permiso de mirarse recíprocamente y sin peligro, con absoluta desvergüenza, las relaciones entre sujetos -las de sujeción- buscan sobre todo hacer bajar los ojos a los otros. El poder, cuando no es democrático, se asegura al mismo tiempo el derecho a la invisibilidad y el derecho a penetrar con la mirada en todas partes. Y por eso, como he escrito alguna vez, el mundo puede dividirse, sí, entre hombres y mujeres, entre libres y esclavos, entre ricos y pobres, pero también, en un corte casi superpuesto, entre mirones y mirados, entre los que miran y los que están ininterrumpidamente expuestos a la mirada ajena. Y por eso he escrito también que algún día los pueblos colonizados, los pueblos empobrecidos, los pueblos invadidos, tendrán que reclamar indemnizaciones no sólo por las pérdidas materiales que se les han infligido sino también por todas las imágenes que se les han robado.

2. ¿Cuál es la consecuencia de mirar como miramos?

La mirada del poder absoluto, del poder siempre actual y soberano es hoy la del piloto de un bombardero: mira desde el aire, como Dios, y en el acto mismo de mirar borra de la faz de la tierra el objeto que está mirando. No puede dirigir la mirada sin destruir lo que mira y sólo mira para privar de existencia al objeto de su mirada. Es exactamente lo contrario que hace el amor. Pero en este sentido hay que decir que lo contrario del amor es precisamente la mercancía; el hecho de que todo aparezca ante nuestros ojos -armados ahora de dientes- como objeto de consumo o, lo que es lo mismo, de destrucción. Sólo miramos lo que nos vamos a comer y mirarlo es ya incorporarlo a nuestro sistema digestivo, a una velocidad tan vertiginosa que ni siquiera las casas o las montañas permanecen en pie más que un instante. Pero por eso mismo hay que decir que lo contrario estricto del amor es la televisión, que convierte las imágenes mismas -de todo lo existente- en puros objetos temporales despojados de consistencia: placeres solubles en la instantaneidad de su comparecencia ante nuestros ojos. Lo contrario del enamorado es el espectador: cada vez que encendemos la televisión dejamos caer una bomba sobre el mundo. Y el problema es que ahora siempre miramos desde la televisión, incluso cuando la tenemos apagada, incluso cuando estamos en la calle, lo que se traduce en eso que he llamado el "nihilismo espontáneo de la mirada" y que consiste básicamente en la actividad normalmente destructiva de una mirada que no puede mirar las cosas sin despojarlas de consistencia, que mira las cosas para despojarlas de existencia. Mirar es hoy fuente y alimento de una indiferencia radical.

3. ¡Qué bueno!, llegamos al tema TV. ¿No te parece que si la exposición de los objetos en la TV los despoja de consistencia es porque muestra -y "mira"- según la lógica del sistema político-económico en que se desarrolla?

Esta es el dilema que es vital aclarar y en Venezuela tenéis la oportunidad de resolverlo con los propios medios. Pero te diré que no creo en la neutralidad de los objetos y mucho menos, claro, de esos objetos totalitarios que llamamos "tecnológicos". No cabe duda de que las pantallas de televisión están llenas -por simplificar- de capitalismo; y que el capitalismo, en términos antropológicos, consiste en convertir todos los objetos en cosas de comer y todos los órganos, incluida la vista, en parte del aparato digestivo. Eso quiere decir que todos los objetos aparecen en el mercado -al margen de su valor de uso- como puras imágenes, pero como imágenes ofrecidas a la digestión visual y no a la contemplación narrativa. Esta lógica del mercado se cierra precisamente en la televisión, que impone sus propios ritmos y sus propios tiempos de atención. El formato tecnológico mismo, que sólo permite una concentración superficial y muy provisional, y que sólo engancha un ojo pasivo -un ojo lactante-, se ajusta muy bien a esta conversión de los objetos espaciales en objetos temporales (comestibles), cuya máxima expresión sería el spot publicitario de una marca de comida: nos comemos al mismo tiempo el yogurt y la imagen del yogurt, la hamburguesa y su marca. La televisión fue concebida para la propaganda y sólo sirve para eso; y por desgracia el capitalismo sabe hacer propaganda mucho mejor que el socialismo; de hecho ha inventado procedimientos tan vanguardistas, tan innovadores, estéticamente tan sofisticados, tan antipuritanos y rupturistas, que su formato audiovisual (el del gag o haiku visual) es en algún sentido insuperable.

4. Alguna vez dijiste que la TV era incompatible con el socialismo. ¿Mantienes tu posición?

La mantengo, al menos como hipérbole provocativa que ilumine los peligros de aceptar acríticamente el carácter neutral -y potencialmente emancipatorio- de la televisión y de la tecnología en general. Insisto en mi argumentación anterior. Hay cosas que un artefacto no nos permite hacer y hay cosas que un artefacto nos obliga a hacer. Con un martillo, por ejemplo, no podemos coser un botón; un martillo, al mismo tiempo, nos obliga a cerrar el puño, a doblar el brazo, a dirigir con precisión una determinada -ni más ni menos- cantidad de fuerza. Un martillo, en todo caso, es una herramienta, frente a la cual podemos mantener con relativa facilidad nuestra independencia. Una televisión -por no hablar de un ordenador conectado a internet- es más bien un órgano. Una televisión se impone a nuestro cuerpo como se impone nuestro riñón o nuestro hígado, y por eso la única libertad posible frente a ella va acompañada de un grado tal de violencia -el "off" de la televisión concebido como eutanasia o asesinato, incluso como suicidio- que la pantalla se nos impone también por la angustia que produce enfrentarse a ella. Esto es particularmente cierto en sociedades capitalistas donde las condiciones laborales y las penalidades cotidianas convierten la televisión en un poderoso ansiolítico: cuando todo falla, cuando todo se viene abajo, cuando se apagan las fuerzas del cuerpo y del alma, ella sigue encendida. Pero esta tiranía, no nos engañemos, forma parte de la propia tecnología y de estos formatos ya insuperables -de los que no se puede volver atrás- que imponen un ritmo de conciencia incompatible con el socialismo (que es narración, planificación, decisión, análisis). El socialismo tiene que aceptar -digamos- residuos no-socialistas, incluidos los accidentes de tráfico y la varicela. Contra la televisión, como contra los accidentes de tráfico y la varicela, tendrá que tomar medidas preventivas a partir del presupuesto de que el ser humano no es -como ahora lo imaginamos- una criatura-que-ve-la-televisión sino una criatura que se intercambia símbolos en un espacio común. Por eso, al menos cuatro medidas socialistas contra el no-socialismo televisivo se me ocurren: expropiación y socialización de todos los canales, reducción del número de pantallas en el espacio público, reducción de las horas de emisión y expulsión de los aparatos fuera del ámbito doméstico para instalarlos en salas compartidas (puede haber una en cada cuadra, por ejemplo). En cuanto al contenido, serán los ciudadanos, no los espectadores, los que lo decidan y tendrá que ver -claro- con la propaganda, la cultura y la información: mensajes institucionales (cuándo, por ejemplo, hay que vacunar a los niños), retransmisiones deportivas y musicales y buenos noticiarios. Eso es lo único que la televisión puede ofrecer y que no podemos encontrar en otra parte o de otro modo.

Tengo que estar de acuerdo en buena parte de tus medidas socialistas con respecto a la televisión. Viste, por lo menos una parte, de la programación de ViVe TV en tu último viaje a Venezuela. ¿Qué opinas sobre lo que pudiste ver?

No podría decirte que no me gustó: de alguna manera se ajusta precisamente a ese “tiempo narrativo” que vengo defendiendo en mis textos y en esta propia entrevista. O no, quizás “gustó” no es el término adecuado para definir mi reacción frente a lo que vi en ViVe-TV. No me gustó: me interesó, lo aprobé, me reconocí racionalmente en sus formatos visuales y narrativos. La cuestión es justamente esa: que si mi aprobación es “racional”, el “gusto” es instintivo, irracional, capilar. Y mientras que todo en el mundo –desde los ritmos de trabajo hasta la velocidad del consumo de mercancías- construye el “gusto” por el gag visual, por las duraciones explosivas no-narrativas, una programación como la de ViVe puede experimentarse como un “parón”, como una terrible violencia contra la velocidad. Hay dos cosas que el capitalismo prohibe radicalmente: el regalo y el aburrimiento. Hace unos días veía un bellísimo film de Passolini de los años 60, “Mamma Roma”. Mientras contemplaba los títulos de crédito con un enorme placer, me daba cuenta de hasta qué punto hoy los directores de cine no pueden permitirse iniciar de ese modo una película: rótulos sobre fondo gris que se sucedían lentamente acompañados de una pieza barroca de Vivaldi. De algún modo, ese umbral parsimonioso tensaba un hermoso suspense abierto sobre la historia aún por comenzar. Hoy –salvo quizás Woody Allen- ningún director se atrevería a hacer eso. Las películas arrancan siempre con un gag visual que, en lugar del suspense, imprimen en el alma ya una emoción completa y vacía, una especie de sobresalto engarzado después, como en un collar, a otros sobresaltos sucesivos. El tiempo del suspense, sí, ha sido sustituido por el del sobresalto. Y es difícil volver atrás –hacia la razón y la imaginación- y lograr lo más natural, lo más decisivo: que un objeto inmóvil nos emocione, que el espectadorespere algo de un objeto inmóvil. ViVe no puede luchar contra eso, pero puede ayudar a conservarlo, como en una reserva animal, para cuando la revolución haya convertido el mundo, y con él la televisión, en una cosa decente.

Me interesa mucho tu opinión crítica en la reflexión de TV, pero me gustaría que abordáramos tu experiencia personal en la realización; por un lado la de programas infantiles en la TV española. ¿Cómo se desarrolló esa experiencia?

Mi experiencia en televisión fue breve e irresponsable. Trabajé entre 1984 y 1991 como guionista de tres programas de televisión concebidos inicialmente para un público infantil y juvenil. Digo inicialmente porque mi contribución, sobre todo en “La Bola de Cristal”, un espacio que todavía se recuerda hoy en España como “revolucionario”, tuvo un carácter marcadamente político. Y digo “irresponsable” porque en realidad no sabía bien lo que estaba haciendo, era muy joven y todo esto ocurría en los años 80, un momento engañoso de la historia de España en el que muchos de los que hacíamos el programa –y de los que fuera trataban de hacer política- creímos poder permitirnos casi todo. Fue una ilusión generada por la victoria en 1982 del PSOE de Felipe González (íntimo amigo de vuestro Carlos Andres Pérez) y cerrada casi enseguida por la propia política del PSOE. El programa La Bola de Cristal fue un poco la cristalización fugaz de esa ilusión: allí convergió la música y la estética de ese movimiento de renovación cultural muy superficial que se llamó la “movida” (vinculado a la recuperación de la experiencia inmediata a través del sexo, las drogas y la provocación antropológica) y las últimas bocanadas de un pensamiento marxista que estaba condenado a ser devorado por el mercado y el crecimiento económico. Curiosamente, los representantes de la “movida”, todos de derechas, son hoy como viejos dinosaurios superados por la historia; mientras que quiero creer que los que entonces empezábamos a ser considerados reliquias de otro mundo (izquierdistas, anti-imperialistas, marxistas) llevamos mucho mejor el paso angustioso, quebrado, del mundo actual. En todo caso, y respecto del programa mismo, incluso si no puedo decir que fuera una maravilla, tenía la frescura de todo lo que comienza (sin saber que era también el fin) y la ingenuidad provocativa de las convicciones firmes y elementales: en él se hacían dramatizaciones de El Capital de Marx, publicidad contra la publicidad, críticas de la política de la época a través de parodias de obras clásicas, anuncios contra la televisión misma, y todo ello aderezado o revestido con la música de la “movida”, enormemente atractiva para los jóvenes de la época (aunque a mí me parecía atroz). La “movida” fue algo así como un excipiente –como en las píldoras- que transportaba y hacía digerible un mensaje político muy radical. Luego la movida siguió su camino y nosotros el nuestro y hoy, en efecto, la mitad de los que entonces vieron ese programa –que tenían entre 8 y 15 años- recuerdan sobre todo a los cantantes que participaban en él; la otra mitad recuerdan a la bruja Avería, el personaje del que yo me ocupaba, y su grito de “¡Viva el Mal!¡Viva el capital!”. Los irresponsables niñatos que hicimos ese programa, bajo la dirección de una irresponsable cincuentona, fecundamos sin saberlo una minoría que, muchos años después, sigue siendo de izquierdas gracias también a “La Bola de Cristal”. Por desgracia –y eso da la medida de los cambios operados- una irresponsabilidad como ésa es hoy imposible en España, donde la televisión pública sólo existe nominalmente, poseída literalmente por el espíritu comercial, competitivo, corruptor de las cadenas privadas, que –oh casualidad- fueron aprobadas en España el mismo año (1988) en que la dirección de Televisión Española suspendió la emisión de nuestro programa.

Vi algunos capítulos y me fascinó la bruja Avería. Para finalizar, Santiago, me gustaría que hablaras de Bagdad Rap; un poco del proceso de realización del documenta pero, fundamentalmente, de tu relación con esa experiencia concreta que los llevó a Iraq antes de que se desplegara la invasión.

A principios del año 2003, el Comité de Solidaridad con la Causa Arabe organizó un programa de apoyo al pueblo iraquí y envió sucesivas brigadas de solidaridad, semana tras semana, hasta el último momento. Yo formé parte de la última, en marzo de ese año, interrumpida por la invasión. Mientras un pequeñísimo grupo solidario permanecía en Bagdad, casi todo nuestro grupo salió del país la misma noche en que comenzaron los bombardeos. Nunca olvidaré la llegada a Amman, la capital de Jordania, a las 6 de la madrugada del día siguiente. En el pequeño hotel donde íbamos a alojarnos nos recibió una televisión encendida en cuya pantalla se veían las bellísimas imágenes apocalípticas de las primeras explosiones en directo iluminando la ciudad que acabábamos de abandonar con dolor y remordimiento. Fue una sacudida moral e intelectual. Esa ciudad no existía ya, y no porque hubieran empezado a destruirla, sino porque su comparecencia misma en la pantalla, en esas condiciones, volvía increíble su existencia. He contado alguna vez que en ese momento decidí volverme conscientemente iconófóbico; rechacé esas imágenes cautivadoras e hice una especie de voto de pobreza visual que hasta ahora he mantenido. A la vista del Bagdad bombardeado por televisión, icompatible con el Bagdad vivo, digno y hermoso que había visitado y tenía todavía en la memoria, me sentí incapaz de acomodar en mi experiencia esas dos ciudades homónimas y contradictorias; y me vino a la cabeza una frase que resumía la paradoja atroz de ese espectáculo nihilizador: “Aunque parezca que están bombardeando Bagdad, están realmente bombardeando Bagdad”. Más allá de los mensajes y las manipulaciones, la sola comparecencia de ese Bagdad adornado, embellecido, poetizado por los misiles, desmentía su existencia y, por lo tanto, el dolor real que acompañaba a su destrucción. No hace falta mentir para negar: a veces basta precisamente con enseñar; no hace falta ocultar para cegarnos; a veces basta precisamente con mostrar lo que se quiere ignorar.

Bagdad-Rap surge del trabajo sobre el terreno, en los días que pasamos en Iraq, de Arturo Cisneros, quien recogió en imágenes las actividades de la brigada y los testimonios de los iraquíes en las vísperas de la invasión. Por su formación y su profesión, Cisneros concibió enseguida el proyecto de una película montada a ritmo de rap, en el que la música más beligerante y popular del momento bombease de algún modo el “tempo” de un bombardeo y el de un corazón a punto de romperse. Yo participé en ella como guionista, un poco a despecho de mis convicciones, pero enardecido por la proclamación de la victoria de Bush en mayo del año 2003 y tratando justamente de utilizar el cine contra ese efecto nihilizador de la imagen del que he hablado hace un momento. Bagdad-Rap es un testimonio, una denuncia y un panfleto. Creo que era el momento justo para emplear ese registro despreciado paradójicamente por los mismos políticos, medios periodísticos e intelectuales que, desde una aparente moderación, apoyaron y apoyan invasiones, bombardeos y campos de concentración. El principio del que partí para escribir la voz en off de la película fue el de que, en un mundo en el que la elegancia mata, el equilibrio derriba casas y el refinamiento estético produce huérfanos, sólo un panfleto podía revelar y sujetar el mundo. Cuando se tienen los medios, no hace falta elevar la voz para destruir un país; sin ellos, hay que gritar mucho para tratar de impedirlo. Pero el grito debe ajustarse también a un formato estético que no lo convierta sencillamente en una rabieta inútil. Creo que Bagdad-Rap, gracias sobre todo al montaje y a la música (dos cosas que me son no sólo ajenas sino frente a las cuales, de entrada, tenía muchas reservas) es una brillante rabieta bien dirigida políticamente a un público joven que necesitaba al mismo tiempo una explicación y una sacudida. El resultado es, en algún sentido, la inversión visual del espectáculo televisivo, el volteo estético de esas imágenes del televisor de Amman, la mañana del 17 de marzo de 2003, frente a las que tuve la sensación de que valía la pena bombardear de verdad Bagdad si ello servía para producir una real mentira : una breve satisfacción estético-digestiva cuya belleza misma –sin necesidad de mentiras ni secretos, a fuerza de mostrarlo todo- negaba la brutalidad de la invasión y el criminal horror que produjo y sigue produciendo. El verdadero desafío del anti-imperialismo hoy es el de sabotear el orden naturalde las imágenes manufacturadas por el capitalismo. No estoy seguro de que Bagdad-Rap consiguiera su propósito, pero sí de que –más allá de la invasión de Iraq- ése es el verdadero tema de la película.

*Veruscka Cavallaro es periodista venezolana y productora de ViVe-Televisión

jueves 15 de octubre de 2009

Pachamama

(Fito Páez / Página 12 8.10.09)
El legado de Mercedes Sosa es de vital importancia en estas horas de Argentina, una enseñanza moral plena de luz. Con sutileza y precisión desa-rrolló una obra que marcará por siempre la historia de la música popular de este continente. Su voluntad de libertad fue expuesta en cada recodo del largo camino que forjó a través de muchas décadas en diferentes álbumes y escenarios del mundo. De Matus a Violeta Parra, de Ramírez a Atahualpa Yupanqui, de Teresa Parodi a Djavan, de Peteco Carabajal a Spinetta, de Félix Luna a Charly García, toda ella fue, es, una clase de lo que debiera ser una nación. Una mujer integradora de esencias, una perfumista de la canción en la búsqueda, no del aroma perfecto, sino del aroma del lugar.
Sanmartiniana, desprejuiciada por naturaleza, logró lo que ningún dirigente pudo poner en funcionamiento en la historia de esta tierra. Escuchó a todos, se vinculó con todos, cantó con todos, nos emocionó a todos. Escuchar, vincular, cantar, emocionar. Verbos inusuales, alejados de la vida política. Como nadie, nos da una idea del significado de nación que nos carga de responsabilidad y obliga a pensar en la infelicidad de un país que no puede realizarse en plenitud. Su obra lo logra. La fiereza en la elección de sus repertorios, los riesgos artísticos que asume, el rigor a la hora del canto y la claridad de su voz de terciopelo, la ausencia de miedos a las mercadotecnias, su seguridad temeraria al momento de la grabación, sus ojos cerrados cuando interpretaba y su boca de oro por delante de su bellísimo pelo negro bajo esa nariz de águila, ésa es su estampa.
Ama, señora y dueña del lugar. Reinona de la canción. Será imposible pensar la Argentina sin sus fundamentales versiones de Leguizamón y Castilla, Guaraní, la tríada modernista de La misa criolla, Mujeres argentinas y La Cantata sudamericana, la vuelta a la democracia con Gieco, Tarragó Ros, Heredia y García, su permanente curiosidad por los autores nuevos (a quienes escuchaba en su casetera primero, después en su walkman y después en su iPod), su admiración por el Chango Farías Gomez y Chacho Muller, su falta absoluta de rivalidad con las demás cantantes del barrio, a quienes amaba, sus ganas de abstraerse de todo y su curiosidad inagotable sobre lo que sucedía en el mundo... en fin, sin su locura abarcadora y contenedora.
Ha muerto la señora Mercedes Sosa. La Pachamama le decían. Era una gran verdad, porque protegía y proveía. Madre tierra y deidad. Su mirada, su presencia, nos condena al encuentro y este es un inmenso desafío en ésta, la hora más difícil de nuestra tremenda pérdida. Parecen palabras grandes y lo son, pero más grande será construir un lugar tomándola de ejemplo. Ladrillo a ladrillo y todos los días con amor se construye una casa. Ese es su legado. Jamás aceptaré que el lugar de su velatorio se llame el de los pasos perdidos. En todo caso será el de los pasos ganados.

sábado 15 de agosto de 2009

Epígrafes

"El tiempo habla. Habla más claramente que las palabras. El mensaje que transmite se manifiesta de un modo categórico y transparente. Está sujeto a menos deformaciones que el lenguaje hablado porque se manipula menos conscientemente. Puede gritar la verdad allá donde las palabras mienten". Edward Hall

“Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos” Jorge Luis Borges/poema Cambridge

Una idea alternativa de democracia es la de que no debe permitirse que la gente se haga cargo de sus propios asuntos, a la vez que los medios de información deben estar fuerte y rígidamente controlados (...) El rebaño desconcertado es un problema. Hay que evitar que brame y pisotee, y para ello habrá que distraerlo. Será cuestión de conseguir que los sujetos que lo forman se queden en casa viendo partidos de fútbol, culebrones o películas violentas, aunque de vez en cuando se les saque del sopor y se les convoque a corear eslóganes sin sentido, como “apoyad a nuestras tropas”. Hay que hacer que conserven un miedo permanente, porque a menos que estén debidamente atemorizados por todos los posibles males que pueden destruirles, desde dentro o desde fuera, podrían empezar a pensar por sí mismos, lo cual es muy peligroso ya que no tienen la capacidad de hacerlo. Por ello es importante distraerles y marginarles. Noam Chomsky/El control de los medios de comunicación

"El burócrata es el hombre de madera, nacido por equivocación de los dioses, que lo hicieron sin sangre, sin aliento ni desaliento, y sin ninguna palabra que decir. Tiene eco pero no tiene voz. Sabe transmitir órdenes, no ideas. Considera cualquier duda una herejía; cualquier contradicción una traición. Confunde la unidad con la unanimidad y cree que al pueblo, eterno menor de edad, hay que llevarlo de la oreja. Es bastante improbable que el burócrata se juege la vida. Es absolutamente imposible que se juegue el empleo".
Retrato de un burócrata / Eduardo Galeano / Memorias del Fuego. Tomo 3: El siglo del viento (p. 220). Décima edición. 2005



Orlando Villalobos Finol Pasionporeldiscurso.blogspot.com

miércoles 12 de agosto de 2009

La formación que no queremos

“Junto a la búsqueda de una transformación dinámica y justa, la corrupción y la insania parecen crecer como siempre. Esperanza, delirio, renovaciones, podredumbre, caos: todo esto envuelve a un país cuyo eje, buscado por Pereira, sigue siendo: justicia y libertad: cultura”.
JOSÉ BALZA: Ensayos Crudos, p. 162

(Rigoberto Lanz) La educación de la Modernidad está en crisis. Llevamos tres siglos--por lo menos--arrastrando un modelo de educación cuya esencia es preparar el cuerpo para el trabajo. Ese modelo hace aguas en todos lados. En nuestro medio la crisis suele tener rostro de salarios bajos, de mala dotación de las escuelas, de lucha contra el analfabetismo, de cobertura y cosas así. Pero la otra crisis, esa que toca la médula epistémica y cultural de los sistemas de enseñanza, suele pasar “como si” se tratara de una cuestión ajena, de otros países.
El amigo Gabriel Ugas lleva años denunciando el “analfabetismo funcional” que campea en los gremios profesorales. Otro tanto viene haciendo el amigo Edgar Balaguera con su “Escuela enferma”. Las amigas Magaldy Téllez y Mariaegilda Castellanos, por ejemplo, tienen toda una vida consagrada a la investigación crítica sobre la educación que padecemos. Lo mismo vale para la larga trayectoria del amigo Arnaldo Esté batallando por una re-comprensión del hecho educativo. Cito una levísima muestra de vida y obra dedicadas a la tarea de pensar la educación desde una mirada cuestionadota. Gente que puede hoy aportar muchísimo a la hora de hacerse cargo de una problemática tan compleja.
Sabemos bastante contra qué nos enfrentamos en este terreno. Eso no basta pero es esencial para no perder la brújula. Veamos: contra todo fundamentalismo, contra la mercantilización, contra la espantosa mediocridad del gremio magisterial, contra el tecnocratismo, contra el neoliberalismo educativo, contra la escuela-cuartel, contra toda ingerencia religiosa en la actividad formativa (por una escuela laica), contra el pensamiento único, contra el paradigma de la simplicidad, contra el estatismo burocrático, contra el partidismo y el gremialismo decadentes, contra el disciplinarismo de las profesiones, contra la lógica del mercado, contra la exclusión social de la educación, contra la segregación étnica en la escuela, contra la violencia escolar, contra el sexismo en las escuela, contra la castración de creatividad, contra el disciplinamiento del cuerpo y la palabra, contra el anestesiamiento de la criticidad, contra el conservadurismo, contra la formación clasista, contra la ingenuidad de “moral y luces”, contra las relaciones de poder en el espacio escolar. ¿Le queda a usted claro qué es lo que no queremos en materia educativa?
Sabemos de los límites de una dialéctica negativa que se afinca precisamente en el poder corrosivo de la crítica, en el cuestionamiento de lo dado, en la puesta en tensión de un status quo que curiosamente suele ser funcional a la izquierda y la derecha. ¿Peo qué propone usted? Esa es la expresión típica de la gente que se aferra a lo que hay. “Haga una crítica constructiva” (Allí “constructiva” lo que en verdad quiere decir es “no se meta con el fondo”)
No es casual que después de una década no se haya podido contar con una decente “Ley de Educación Superior”. No es puro azar que el aparato escolar permanezca básicamente igual en lo que se refiere al nivel y mentalidad de la gente. No es un accidente la precariedad intelectual con la que nuestra ilustre Asamblea procesa la “Ley Orgánica de Educación”. Todo ello revela las potencialidades e inconsistencias de la coyuntura actual. Allí se ponen de manifiesto los logros y vacíos del proceso, los aciertos y las herranzas.
Las incoherencias se pagan, creo haber sostenido en varias ocasiones. No se puede improvisar un “teoría revolucionaria de la educación” con mitines y movilizaciones de calle. Para esta ocasión no hay más remedio que lidiar con lo que hay. Eso sí, sabiendo que estamos lejísimo del desmantelamiento del viejo Estado y de su parafernalia educativa.

Perdón por la universidad que tenemos

(Discurso pronunciado por la profesora Soraya El Achkar en el acto de graduación de la XXV promoción de la Escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela, el 21 de enero de 2009)

Podría hablarles de la ética profesional o hacer una radiografía del país que tenemos y del compromiso que, en adelante, deben asumir pero, quiero aprovechar la privilegiada ocasión para imitar al Papa Juan Pablo II, cuando 359 años más tarde pidió perdón porque la Santa Inquisición condenara a Galileo Galilei por haber defendido la idea de que el sol estaba inmóvil y era el centro del universo. Creo que la Universidad no tiene por qué esperar tanto tiempo. HOY, YO TAMBIÉN QUIERO PEDIR PERDON en nombre de nuestra querida Alma Mater... Y me quitaré el birrete para enfrentar el acto de contrición.
PERDÓN porque entraron a la universidad y se fueron y no nos enteramos de sus angustias, sus miedos, sus miles de dificultades para estudiar y mantenerse de pie, ensayando una y otra vez, a pesar de las carencias, la soledad, el traslado tan engorroso, el desmotivo, el trabajo que agobiaba, los hijos en el caso de las mujeres madres, los miles de rollos familiares y de pareja que suelen afectar la vida entera.
PERDÓN porque perdimos la oportunidad durante 5 años y quizás un poco más de hacernos amigos, de cantar juntos, de subir al Parque Nacional El Ávila, de acercarnos a sus pueblos y sus costumbres, de bailar el tamunangue o los tambores de San Juan y recrear las relaciones que, al final, son lo más importantes en la configuración de la personalidad de cualquier profesional.
PERDÓN por las horas que pasaron en los salones esperando que les anunciaran una buena noticia pero sólo recibieron repeticiones librescas, contenidos fútiles, ideas repetidas las más de las veces, tareas inocuas, arbitraria y antojadizas. Porque muchas veces se quedaron esperando que llegáramos a la hora, que habláramos correctamente, que fuéramos consistentes o que, al menos, preparáramos las clases y no improvisáramos.
PERDÓN porque no logramos comprender que ustedes eran una prioridad y estaban por encima de un plan de estudio que, además, no dio la talla pero tercamente aplicamos porque somos obedientes, sumisos y adaptados.
PERDÓN por las penalidades recibidas algunas con razón y otras deliberadamente. Por clasificarlos de 08 ó 18 (de una escuala del 0 al 20) sin alcanzar comprender los límites de nuestras evaluaciones y las racionalidades – emocionalidades que estaban en juego. Por la falta de orientación a tiempo, por aguantar los malhumores de nuestro personal administrativo y soportar la burocracia y la indolencia universitaria.
PERDÓN porque no supimos valorar la polifonía y, por el contrario, fueron nuestras voces las que se impusieron. La voz estudiantil no es tanto un reflejo del mundo como su fuerza constitutiva que media y da forma a la realidad dentro de las prácticas históricamente construidas. La voz entonces es el medio que tienen los estudiantes para hacerse oír y nosotros no hemos sabido darle fuerza a esa voz, potenciarla, politizarla, vigorizarla para el ejercicio del poder ciudadano. Siempre preferimos la sumisión, en lugar de la rebeldía. Siempre aupamos el silencio, en lugar del bravío y rebelde pronunciamiento.
PERDÓN por no darnos cuenta de las diferencias de clase y los mecanismos que reprodujeron las desigualdades sociales. Unos tenían con qué y otros ni para comer. Y no hicimos nada para solventar las condiciones de los estudiantes menos aventajados. Muchos de los que, con ustedes comenzaron, hoy no nos acompañan y luego nos creímos el cuento de la meritocracia. No se trataba tanto de la igualdad de oportunidad, sino de la igualdad de condiciones para dejar de perpetuar la desigualdad e injusticias de la sociedad en su conjunto.
PERDÓN por los muchos comentarios sexistas, racistas, clasistas, homofóbicos y misóginos que hicimos en clase ofendiendo la diversidad, la elección personal, la libertad de conciencia, la autodeterminación de las personas y los pueblos. Por los abusos de autoridad y el ejercicio de dominación en esta diferencial relación entre profesores y estudiantes.
PERDÓN por ponerlos a competir entre ustedes y no generar un sentido de cooperación y solidaridad porque al final es un mito aquello de que sobrevive el más apto y el más competitivo. Hoy en día está más que probado que es la concurrencia, la solidaridad y la mancomunidad los valores que sostienen cualquier propósito que se emprenda.
PERDÓN por fragmentar el conocimiento, desvincular las materias, repetir contenidos, autores, enfoques y promover la disociación porque, por un lado tenían que pensar en el proyecto con sus profesores de seminario o metodología y, por el otro, obedecían las indicaciones contrarias de los tutores.
PERDÓN porque no entendimos que el poder está imperceptiblemente micro fracturado y se manifiesta en esas prácticas de resistencia que terminan por hacernos creer que se esforzaron y resulta ser que se plagiaron.
PERDÓN por las veces que tuvieron que pasar la noche en los pasillos externos a la Escuela y pelear por un cupo en las asignaturas. Por esperar que se ofertaran las materias y por trasladarse a otros centros regionales esperando pasar la asignatura más de una vez cursada y más de una vez aplazada. Por tener que rogar que alguien tutoreara la tesis y pesquisar a los profesores para que entregaran las notas o arreglaran algún desafuero de control de estudios.
PERDÓN porque no generamos con frecuencia prácticas universitarias realmente democráticas, de modo que pudieran apelar a estas en el ejercicio profesional. La democracia, que es el gobierno de todos, termina siendo el gobierno de unos pocos y lo que a todos y todas compete termina siendo decidido por quienes ejercen cargos de representación universitaria, en lugar de favorecer la deliberación, el diálogo, la negociación y argumentación. El ejemplo más claro es mi designación como madrina que terminó siendo la imposición y decisión de unos pocos.
PERDÓN por haberlos sacado de su contexto y no prestar atención a los problemas locales para volver a estos con afán de intervenirlos desde lo que si pudimos haber enseñado: La curiosidad epistemológica.
PERDÓN por no generar experiencias pedagógicas teórico-prácticas genuinas que nos permitiera, a ustedes y a nosotros/nosotras, estar más apegados a la vida y menos a la especulación académica, que indujera a comprometernos con la transformación social en solidaridad con los grupos subordinados, lo que por necesidad implica una opción preferencial por los más pobres y por la eliminación de las condiciones que permiten el sufrimiento humano, la opresión, la injusticia y la desigualdad.
PERDÓN porque no los formamos para el ejercicio de la ciudadanía crítica y universalista. Ocurrió la invasión a Irak y luego al Líbano y ahora a Palestina y nada hicimos por movilizar la conciencia de que en Irak, el Líbano y en Palestina, primero son las personas y que la industria militar debe dejar de tener voz y voto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Como diría el cantautor: la vida no vale nada cuando otros se están matando y yo sigo aquí cantando cual si no pasara nada.
PERDÓN porque hoy tenemos menos planeta que ayer y los cálculos de centenares de expertos son de, más o menos, 100 años de vida si seguimos con estos niveles de industrialización y, a pesar de la tragedia, no hicimos lo suficiente para que cada uno de ustedes se comprometiera en la lucha contra las empresas trasnacionales que, inescrupulosamente, están explotando los recursos sin piedad ni consideración a las próximas 10 generaciones de seres humanos.
PERDÓN por no enseñarles que es la FRÓNESIS, que no es más que la disposición a actuar verdadera y correctamente, porque es la única virtud que podría hacer de todos nosotros gente buena, digo… de buena fe, de buena voluntad, de buenas acciones.
POR FORTUNA Vivimos en medio de contradicciones y La Escuela también fue un motivo para pasar del pensamiento ingenuo al pensamiento crítico.
También fue la posibilidad de recrear nuestra vida, conocer gentes, escribir algunas líneas, descubrir a Walt Whitman, conversar con autores de los siglos pasados, comprender que nuestra vocación ontológica es “ser más”. La Escuela fue la posibilidad de andar de-construyendo para reconstruir los saberes nuevos y viejos, reconfigurar las ideas y el lenguaje que nos constituye. Fue el lugar para cultivar la disciplina, la constancia, la paciencia, la capacidad de negociación y el trabajo afanoso.
La Universidad fue el lugar donde consiguieron los grandes amigos, las amigas, quizás la pareja. El espacio para desahogar las penas con los panas, hacer el amor en tierra de nadie, emborracharse en la parroquia, fumarse sus porritos, armar grupos para la playa, iniciarse en la política, descubrir su identidad sexual, distinguir entre el bien y el mal, resistir a la autoridad que se impone a la fuerza, rebelarse contra el sistema y ejercer el divino arte de criticar por criticar.
POR FORTUNA, los pasillos, el cafetín, la librería del señor Wicho, los banquitos de planta baja sirvieron como espacio donde se reconfiguró la personalidad a partir del diálogo franco y crudamente abierto con los profesores más cercanos o más raros (como suelen llamarles). El tiempo … y que … perdido en estos espacios sirvió no sólo para afinar los argumentos y aprender a deliberar, sino para cultivar las relaciones, los afectos y cristalizar proyectos que hoy son una realidad.
RECUERDEN por siempre las buenas prácticas universitarias y el amor cultivado de a trocitos y no reproduzcan las malas mañas. Cuídense de no repetir los patrones.
… Y como diría Eduardo Galeano: "Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás. Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero; nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene. El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra; la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse.
La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
MUCHAS GRACIAS Y QUE EL UNIVERSO CONSPIRE PARA QUE VIVAN APASIONADAMENTE LA AVENTURA DE EDUCAR

martes 21 de julio de 2009

Tejer redes

(Leticia Soberón, 2002)
Quizá la forma natural como personas, familias y grupos viven en sociedad, consista simplemente en sobrevivir, trabajar, custodiar a los propios seres queridos, ser ciudadanos que cumplen más o menos las normas mínimas de la convivencia. Cada uno es él mismo, vive y deja vivir. Este “ser uno mismo” -individual o colectivo- cumpliendo las exigencias básicas de la vida común es condición para el desarrollo social, pero queda raquítico y corto en el mundo actual, que reclama una sociedad civil más presente, cohesionada y participativa.

Pero en este panorama de individuos y grupos puede todavía darse un paso más, añadido al ser simples ciudadanos o incluso a defender intereses grupales: son necesarios los tejedores de redes, es decir, gente que dedique tiempo y esfuerzos a abrir espacios comunes de colaboración con otros individuos y entidades, de modo que los esfuerzos de cada uno se articulen entre sí, configurando áreas más amplias de comunión y de participación, incluso de una forma interdisciplinar que atraviese las fronteras de la propia específica área de acción.

El tejedor de redes es aquél que, sin dejar de ser él mismo, es capaz de mirar a su alrededor, comprender también los estilos y metas de los demás y dialogar con ellos para mancomunar esfuerzos en lo posible. La reflexión conjunta ayuda a establecer vínculos más duraderos y permite ofrecer servicios más amplios a los destinatarios de ambos. Vista en esta clave, la pluralidad de formas, estilos o sensibilidades no sólo no constituye ningún obstáculo, sino se manifiesta como una gran riqueza para el conjunto.

Ser “tejedor de redes” requiere tesón y esperanza, pues todo diálogo y toda colaboración suponen una dedicación añadida al trajín de cada día; suponen apertura al otro valorando su identidad y estilo, requieren creatividad y tiempo para poner en marcha formas nuevas de trabajo común. Así, se deja de actuar como inconsciente “aldeano global” para suscitar deliberados colaboradores que conviertan esta “aldea” en un verdadero espacio social humano,
al menos en aquellos pequeños “barrios” en los que uno se mueve dentro de ella. Tejer redes es animar un ejercicio colectivo de la libertad, y puede ser una buena forma de mejorar el mundo -con sencillez, como la levadura en la masa-. Una sociedad más articulada y cohesionada en su interior da un salto cualitativo que la lleva más allá de la suma de las individualidades y la acerca al concepto, más denso, de cuerpo social.
Afortunadamente, la tecnología hoy nos ofrece un excelente soporte para este espíritu. Cuando a estos inventos, con todo y los riesgos que todos conocemos, se les califica de “providenciales”, no es una ingenuidad. La convergencia tecnológica de los instrumentos de comunicación en el mismo lenguaje digital (informático) ha potenciado una transformación cultural tan honda, que es difícil precisar sus fronteras; estamos en medio de ella, probablemente algo desconcertados. Pero la tecnología informática facilita enormemente la comunicación, el trabajo
común, la difusión de contenidos, la participación de interlocutores antes excluidos del diálogo social. (Mensaje para la Jornada Mundial de las
Comunicaciones Sociales 2002).