sábado, 25 de febrero de 2017

El barrio convive y crece

(Orlando Villalobos)

A pesar de los problemas, el barrio muestra su fuerza y día tras día va haciendo su propia vida. Se sobrepone a las dificultades y sigue adelante.
Eso es posible porque aquí está la vida, están los padres, los hijos y las hijas, los vecinos, y los amigos. Aquí nos hacemos fuertes porque sabemos que están los nuestros, los que nos acompañan siempre, en las buenas y en las malas.
Entre nosotros surgen sólidos lazos de convivencia, que significa hacer la vida juntos con los demás, participando en todas las horas en la resolución de los problemas.
Así se va uniendo y tejiendo la comunidad, lo que es común, lo que es de nosotros, porque nos ayuda o porque nos perjudica. Por eso decimos, el barrio con-vive, anda junto, y se va tejiendo.
En la medida en que vamos creando esa convivencia y esa comunidad, nos vamos dando la oportunidad para crecer y fortalecernos, y para hacer frente a los males.
Crecemos cuando derrotamos el mal, la droga, la inseguridad, el embarazo en adolescentes; cuando superamos las enfermedades. Crecemos cuando somos más; cuando nos organizamos para reír, cantar y luchar.
Crecemos cuando sembramos en nuestros patios; cuando ayudamos al amigo y al vecino; cuando vemos al otro como un hermano y no como un extraño.